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viernes, 27 de mayo de 2016

UN OFFICE QUE LO TIENE TODO

Cuando antes de iniciar un proyecto pensamos en derribar algún muro para crear ambientes abiertos, imaginando como queremos que sea el resultado, nos cuesta ver en nuestra mente la amplitud que va a adquirir la nueva estancia. El impacto visual de una pared es tan brutal que no lo aprecias hasta que no está. Ese es uno de los problemas que con mayor frecuencia expresan las personas que dudan entre derribar o no. 
El concepto que se ha aplicado sistemáticamente en los hogares europeos es una clara separación entre la cocina y el comedor. No ha sido tanto así en los países escandinavos y en zonas norteñas de Estados Unidos y Canadá en los que el clima frío hacía que cualquier calor procedente de la chimenea, de la cocina o del sol fuera un recurso a aprovechar sin compartimentar el espacio.
Pero todo cambia y las tendencias actuales refuerzan la idea de los espacios abiertos, en los que se facilita la comunicación y la participación de todos los miembros de la familia.
Tengo una amiga que dice que las cocinas en España se diseñaban todas para que la cocinera estuviera de cara a la pared, casi como un castigo, y he dicho bien "cocinera", porque hasta hace bien poco, los hombres no pisaban la cocina ni para prepararse un vaso de leche. Poco importaba si la mujer participaba de la vida familiar mientras cocinaba, el espacio común lo ocupaban el resto de miembros de la casa y la televisión. Afortunadamente esto ha cambiado y quien cocina quiere interactuar con su familia y con los invitados cuando los tiene.
El office de hoy es un claro ejemplo de lo que os quiero contar. Integrar la zona de comedor en la cocina no tiene porque significar "comer en la cocina", tal como se entendía hasta hace poco: una cocina con una mesa y dos sillas en cualquier rincón y de cualquier manera.
Este office, bajo mi punto de vista, lo tiene todo. El mobiliario de cocina es espectacular tanto el propio de la cocina como el del comedor en estilo country chic, blanco en ese decapé sutil tan elegante. El frontal de la cocina en travertino blanco preserva ese magnífico papel pintado que trae al interior la naturaleza exterior, que se aprecia desde unas magníficas puertas y ventanas francesas,. Todo el conjunto se apoya sobre un suelo de travertino fabuloso. 
Y por si fuera poco, los propietarios han tenido el acierto de incorporar el color rosa cuarzo, el color del año, mezclado con púrpura y violeta en los textiles y los arreglos florales. 

Via: El Mueble

domingo, 13 de marzo de 2016

UNA COCINA ABIERTA, PERO NO.

Ando de cabeza con un proyecto para mi casa. Tengo ganas de abrir el espacio y comunicar la cocina con el salón y el comedor. 
Ahora una pared opaca los separa y tengo la impresión de que siempre me pierdo conversaciones y situaciones muy interesantes de mi familia y amigos cuando estoy cocinando. 
En el mundo anglosajón las cocinas son espacios abiertos que comunican las estancias en las que se desarrolla la vida social. Tienen islas que permiten preparar los alimentos o tomar un aperitivo o una copa de vino a las visitas mientras los anfitriones hacen su trabajo. Pero aquí no. Aquí hemos tenido la costumbre de hacer cocinas que dejan al cocinero/a mirando a la pared. Más que un trabajo para agasajar a tu familia o a tus amigos parece un castigo!
Abrir cocinas supone varios beneficios: ganar espacio y distribuirlo mejor, incrementar la luminosidad, tener una decoración armónica, disponer de un espacio social más amplio.
Pero no todo son ventajas. Tengo dos problemas: el ruido y los olores. No me acabo de decidir. No creo que sea agradable estar toda la tarde en el salón oliendo al menú que hace horas que te has comido ni tampoco molestar a tu familia con los ruidos propios de una cocina mientras ven la televisión o están escuchando música, por ejemplo.
Así que hoy, cambiaremos los papeles y en lugar de ser el post el que os da ideas para proyectos decorativos os pido que me ayudéis. ¿Cual sería vuestra elección?
Os dejo una solución que he pensado como opción intermedia. Cumple con las ventajas del espacio abierto, pero evita los problema.
Gracias a tod@s por vuestra ayuda. En marcha decorador@s!!!!

Via: El Mueble

jueves, 15 de octubre de 2015

UN LUMINOSO ESTABLO REFORMADO

Hace unos años se tenía la idea de que los establos y graneros eran los peores edificios de una casa de campo, puesto que en ellas se almacenaban los trastos, el alimento y los animales, los aperos de labranza o incluso las cosechas.
Pero en la actualidad, nada más lejos de esa concepción. Tener la fortuna de disponer de un establo, cuadra o granero con tejados a dos vertientes es un lujo. La reforma realizada en éste es la constatación a esa suerte. 
El espacio se ha abierto totalmente dejando una estancia diáfana en la que únicamente se ha cerrado la zona más íntima del baño y del dormitorio, detrás de la alacena hecha a medida.
El uso íntegro del blanco en toda la estancia salpicado con elementos en colores tostados neutros como el sofá, los puf y la magnífica alfombra de piel de vaca, único testimonio de lo que antes fue este espacio, desvelan un ambiente tranquilo y acogedor. El resto de muebles es de una livianidad total: los taburetes de la barra, la mesa de cristal y la pequeña silla de brazos de la esquina, junto a la chimenea no impactan visualmente para rellenar el ambiente, todo lo contrario.
Una magnífica colección de objetos étnicos y el maravilloso arreglo floral de lirios en un jarrón transparente completan este proyecto decorativo de gran belleza.

Via: Houzz

viernes, 4 de septiembre de 2015

UN TOQUE DE COLOR EN UNA COCINA TOTALMENTE BLANCA

Lo habitual es que cualquier decoración empiece sobre blanco, excepto aquéllas que, por la singularidad de los muros que la albergarán, tenga como telón de fondo la piedra, el ladrillo, la madera o el hormigón.
El blanco inicial siempre asusta, no en vano cualquier pintor ante el lienzo en blanco siente el denominado “horror vacui” y tiene el inmediato impulso a rellenarlo todo de trazos, color y formas. Pero introducir el color en una estancia es algo que debe estar muy meditado y controlado, ya que puede arruinar una decoración o recargarla en exceso. El color llena, el blanco vacía.
La cocina de la fotografía es un claro ejemplo de cómo debe utilizarse el color en una estancia completamente blanca. Evidentemente, el concurso del magnífico suelo también es un aporte de color ante tanta blancura, pero en este caso es más un efecto teatral de limitación del escenario. 
A pesar de que la cocina es íntegramente blanca, el juego de volúmenes del techo y los armarios configuran un espacio delimitado, que suple la ausencia de paredes que podría hacerla desangelada. Todo lo contrario. Me parece un espacio luminoso, perfectamente situado entre las dos zonas de paso, que elimina los oscuros pasillos y sustituye la separación por una cristalera tan liviana que apenas se perciben los perfiles. La barra de desayunos es espectacular, en forma de península con una encimera de mármol bárbara. Y qué decir de la maravillosa lámpara de esferas sólidas de cristal que recorre toda esa encimera. Chic y glamurosa.
Y la única licencia de color son esos fantásticos taburetes altos con respaldo, metálicos a juego con los electrodomésticos, que podrían haberse dejado sin cubrir, pero que el equipo de decoración ha tapizado con ese maravilloso turquesa intenso, que le confiere a toda la estancia el toque de color justo y necesario y que nos pone el ejemplo perfecto de cómo utilizar el color para embellecer nuestro hogar.
Sólo echo a faltar un arreglo floral de hortensias blancas aunque la fuente de fresas también resulta muy elegante. 

Via: Houzz

lunes, 24 de agosto de 2015

ESTRATEGIAS DECORATIVAS PARA ESPACIOS DIÁFANOS.


Actualmente la tendencia en decoración es crear espacios abiertos en los que las familias y los amigos que nos visitan puedan compartir el mismo momento de vida. Es lógico que nadie quiera perderse una interesante conversación o no tener a la vista a los niños cuando están jugando o haciendo sus deberes. Pero, como todo en la vida, los espacios abiertos tienen sus pros y sus contras. Personalmente me gustan, pero con ciertas restricciones.
La cocina que hoy os muestro puede ser un ejemplo perfecto para esa idea que quiero ilustrar. La separación entre el living y la cocina está formada por un mueble a medida, con poco fondo, que tiene una doble función: soportar las puertas correderas con las que se cierra el espacio y aportar ese plus de almacenamiento que tan útil resulta en cualquier hogar. Con ese argumento decorativo se puede cerrar el espacio a demanda de los habitantes de la casa y encontrar el equilibrio entre los espacios diáfanos y esa necesaria tranquilidad personal en determinados momentos.
El equipo de decoración de esta casa no ha olvidado tampoco la continuidad visual que debe tener un espacio abierto. Esa es una condición imprescindible para que el espacio se vea único y fluido y no una habitación grande a la que se han quitado las paredes. La maravillosa isla de la cocina, en color amarillo y negro, repite su presencia cromática en la bucata del rincón del living, así como la alfombra de rayas que se duplica en ambos espacios, aunque en los tonos complementarios, como en el yin y el yan. Con estas estrategias decorativas el resultado es impecable.

Via: Houzz

paleta